
Quiénes somos
Quiénes somos, cómo trabajamos y por qué podemos dar buenos precios sin recortar en el trabajo.
Pintura a precio ajustado en Pamplona y la Cuenca
Somos pintores en Pamplona y su comarca, y trabajamos tanto en vivienda como en zonas comunes, negocios y naves. Pisos y chalets, fachadas, portales y garajes de comunidad, locales, oficinas, bares y almacenes. También lacamos puertas y armarios, alisamos gotelé y colocamos papel pintado.
Nos llamamos económicos y para nosotros eso significa una cosa muy sencilla: no inflamos los precios. Damos el número que cuesta el trabajo, con todo lo que incluye por escrito, y ese es el que se paga al terminar. Sin extras que aparezcan a mitad de semana y sin recortar por detrás en la preparación o en las manos de pintura, que es de donde salen los trabajos que hay que repetir a los dos años.
Qué miramos antes de dar un precio
Lo primero es el estado del soporte, porque es la partida que más varía de un encargo a otro y la que explica que dos ofertas por lo mismo salgan muy distintas. Se mira con luz de lado, que es como aparecen los agujeros mal tapados de otras veces, las ondulaciones y las zonas donde la pintura ha perdido agarre. Si el soporte está sano, el presupuesto baja bastante y lo decimos con gusto.
Después miramos cuánto pesa el montaje, que es la parte que casi nadie tiene en cuenta. Llegar, descargar, proteger, encintar, recoger y limpiar cuesta prácticamente lo mismo con una habitación que con cuatro, y en un encargo pequeño se reparte entre muy pocos metros. Por eso preguntamos siempre si hay algo más pendiente: juntarlo en una visita es lo que más ahorra.
Y por último, cómo se llega a lo que hay que pintar. En una vivienda normal esto no cuenta, pero en una fachada, en un hueco de escalera o en una nave es la partida más grande de todas, por encima de la pintura y de la mano de obra. Andamio, góndola, plataforma o tijera son cuatro precios distintos, y no todos los edificios admiten los cuatro.
Cómo tratamos el presupuesto
Precio cerrado y por escrito
Te decimos todo el trabajo que incluye y cuánto cuesta, y ese es el número final. Si aparece algo imprevisto, se habla antes de tocarlo. Nunca te vas a encontrar un extra cuando ya no puedes echarte atrás.
Buen precio sin recortar el trabajo
Ajustamos por experiencia y por el precio que conseguimos en material, no quitando manos de pintura ni saltándonos la preparación. Siempre van dos manos, siempre se protege la casa y siempre se recoge al terminar.
El número no cambia a mitad de trabajo
Lo que se firma es lo que se paga. Si aparece algo imprevisto detrás de un mueble, se habla antes de tocarlo y decides tú. Sin extras que asomen cuando ya no puedes echarte atrás.
Si el problema no es de pintura, lo decimos
Humedad activa, un muro que rezuma o un hormigón que se desmenuza no se arreglan pintando encima. Preferimos perder el encargo a cobrar por algo que sabemos que va a volver.
No inflamos el precio para luego rebajarlo
La cifra que te damos es la que sale del trabajo, no una de partida para negociar. Preferimos dar el número justo a la primera y que puedas compararlo con calma con cualquier otra oferta.
Y si aún aguanta, te lo decimos
Si de la visita sale que aguanta un par de años más, te lo decimos y no hay presupuesto. Adelantar un trabajo que no toca no le sirve a nadie, y menos a quien está mirando el gasto.
¿Te decimos qué te costaría?
Déjanos tus datos y vamos a verlo cuando te venga bien. La visita no se cobra.